martes, 15 de agosto de 2017

Hiperhidrosis: sudoración excesiva.

HIPER= MUCHO; HIDROS= AGUA.
Es una afección por la cual una persona suda demasiado y de manera impredecible. Las personas con hiperhidrosis pueden sudar incluso cuando la temperatura es fresca o cuando están en reposo. Afecta a casi el 3% de la población, y en un 65% existen antecedentes familiares. Aunque catalogado como un trastorno “benigno” y poco relevante, lo cierto es que afecta a la calidad de quien lo sufre, pudiendo llegar a desarrollar fobia social en algunos casos.
Las personas con hiperhidrosis parecen tener glándulas sudoríparas hiperactivas. La sudoración incontrolable puede llevar a una molestia significativa, tanto física como emocional. La hiperhidrosis se clasifica en dos tipos:

1. Localizada – focal:
  • Primaria. Es el tipo más frecuente, tiende a afectar ambos lados del cuerpo y se produce en los pies, las manos, las axilas, la cabeza y la cara. A veces, afecta áreas más grandes del cuerpo. Su causa es desconocida. Suele aparecer en edad infantil, con un empeoramiento progresivo en la pubertad, para luego disminuir en edades más avanzadas. Afecta a ambos sexos y tiene una distribución universal. Esta hiperhidrosis focal primaria, podría estar relacionada con la respuesta a una sobreestimulación de las glándulas sudoríparas ecrinas, en respuesta a diversos estímulos desproporcionados que elevan el nivel basal de la secreción del sudor. Aunque muchas veces está inducida por estrés emocional, la mayoría de las hiperhidrosis se producen de forma espontánea. El umbral de sudoración suele estar disminuido, de manera que actividades cotidianas son suficientes para que el paciente sude.
  • Neurológica. Secundaria a neuropatías, lesión medular.
  • Hiperhidrosisfacial gustatoria (síndrome de Frey).

2. Generalizada-Sistémica. Se observa en muchas circunstancias: embarazo, obesidad, menopausia, ansiedad, hipertiroidismo, consumo de alcohol o de opiáceos, cafeína. determinados medicamentos, como aspirina, algunos medicamentos para la presión arterial y antidepresivos, otros fármacos, infecciones, y también en muchas enfermedades, como tumores etc.

El principal problema es que muchas veces los médicos no le damos importancias y los pacientes pueden pensar que no hay solución, cuando el hecho es que la hiperhidrosis primaria es un problema que puede tratarse y debemos hacerles caso. Una historia clínica minuciosa y un examen físico, que permitan diferenciar de entrada si estamos ante una hiperhidrosis primaria focal o un trastorno generalizado. La historia clínica es mucho más importante en este segundo caso (para lo que se solicitaran pruebas analíticas de sangre y orina, así como la valoración de los signos visibles de sudoración, su cuantificación subjetiva u objetiva específica del sudor). También debemos evaluar el impacto que tiene en la calidad de vida del paciente.

Entre los criterios diagnósticos de la hiperhidrosis focal idiopática (2007), se encuentran los siguientes: Aumento de la sudoración focal apreciable, de al menos 6 meses de duración, sin causa aparente y que presente dos o más de las siguientes características:
  • Sudación bilateral y simétricas.
  • Con frecuencia de uno o más episodios por semana.
  • Afecta a tus actividades de la vida diaria.
  • Se inicio antes de los 25 años.
  • En tu familia hay antecedentes de Sudoración excesiva.
  • Cese de la sudación durante el sueño (no sudas por las noches).

Una forma para poder cuantificar subjetivamente tu sudoración excesiva –hiperhidrosis- y valorar la respuesta al tratamiento es utilizar las escalas como la Hyperhidrosis Disease Severity Scale (HDSS), u otras:
  1. Mi sudoración es poco apreciable y nunca interfiere en las actividades diarias: VALOR 1.
  2. Mi sudoración es tolerable pero a veces interfiere en las actividades de la vida diaria: VALOR 2.
  3. Mi sudoración es apenas tolerable y frecuentemente interfiere en las actividades diarias: VALOR 3.
  4. Mi sudoración es intolerable y siempre influye en las actividades diarias: VALOR 4.

Consulte con su médico de familia SI:
  • Parece que suda mucho más que lo normal. Prolongada, excesiva e inexplicable.
  • Su sudoración no tiene una causa, por ejemplo, hacer ejercicio o estar en un clima caluroso.
  • Acompañada de fiebre, pérdida de peso, dolor torácico, dificultad para respirar o latidos cardíacos rápidos y fuertes.
  • Está bajando de peso involuntariamente.
  • La mayoría de las veces, su sudoración se produce o empeora por la noche,durante el sueño.

Recomendaciones para quienes padecen hiperhidrosis
Una serie de factores pueden ayudarlo a manejar la hiperhidrosis día a día.
  • Dúchese una o dos veces al día. Si el sudor tiene olor desagradable utilice en la ducha un jabón líquido con clorhexidina y después aplíquese un compuesto de clohidróxido de aluminio. Asegúrese de secarse por completo. Las bacterias y otros gérmenes crecen en áreas húmedas. Para el olor pruebe a bañarse diariamente con jabón antibacteriano. Esto ayudará a eliminar las bacterias y otros gérmenes que se juntan en la piel, que pueden ser los que provocan olor cuando suda. Las cremas y lociones antibacterianas tópicas (clindamicina, eritromicina) se pueden utilizar para disminuir el olor.
  • Use calcetines y zapatos porosos, con buena transpiración. Asegúrese de dejar que sus zapatos se sequen por completo antes de usarlos nuevamente. No utilice el mismo par de zapatos dos días seguidos.
  • Use calcetines de algodón o calcetines que eliminen la humedad de la piel. Si es necesario, cambie sus calcetines a lo largo del día.
  • Utilice ropa de algodón, transpirable, y evite los tejidos sintéticos El algodón y otras fibras naturales pueden ayudarlo a sentirse más fresco y le dan la sensación de que la piel puede respirar. Sin embargo, cuando hace ejercicio, las telas especiales diseñadas para eliminar la humedad de la piel podrían ser más cómodas. Los protectores de la ropa, que son almohadillas que puede colocarse debajo de los brazos, pueden ser de utilidad y ayudarlo a sentirse más seguro de que el sudor no pasará a su camisa o blusa. Algunas personas consideran que tener a la mano una camisa o un par de calcetines adicionales las ayuda a sentirse más seguras de estar en público. Tomar esta medida le da la opción de cambiarse, si su ropa se humedece y usted se siente incómodo. Manténgase al día con el lavado de ropa. Asegúrese de lavar y secar bien la ropa antes de usarla nuevamente.
  • Aféitese el vello axilar. Pruebe rasurarse las áreas molestas, por ejemplo, debajo de los brazos.
  • Evite la ingesta de café, alcohol y especies picantes. Si determinados alimentos o bebidas parecen empeorarle la sudoración, evítelos. Estos podrían incluir la cafeína, los alimentos condimentados y el alcohol.
  • Evite aquellas situaciones que en usted produzcan mayor sudoración.
  • Las técnicas de relajación podrían ser útiles (como yoga y meditación), en especial, si el estrés desencadena la sudoración. Incluso si el estrés no desencadena directamente la sudoración, esta puede provocar estrés por sí sola, de modo que las técnicas de relajación pueden ser útiles.

Tratamiento:
El tratamiento dependiendo del tipo, localización y gravedad y/o será indicado por tu médicos de familia y/o este te derivará al servicio de dermatología para su tratamiento específico y valoración completa. En primer lugar están los antitranspirantes y fármacos de acción sistémica (anticolinérgicos; antiadrenérgicos; betabloqueantes; antidepresivos), así como en los casos de hiperhidrosis secundaria.
  • Antitranspirantes: Son agentes que actúan por bloqueo de los conductos excretores de las glándulas o como astringentes. Estos productos pueden causar irritación de la piel, y las grandes dosis pueden estropear la ropa. Se incluyen las sales metálicas: las más empleadas son el cloruro de aluminio, el clorhidrato de aluminio, el clorhidrato de circonio aluminio y el sulfato de aluminio. Para hiperhidrosis leves los antitranspirantes comercializados en forma de pomadas y roll-on con hipoclorito de aluminio pueden ser suficientes (suelen tener concentraciones del 1-2%). En caso de que la hiperhidrosis sea más severa su médico le puede indicar otras concentraciones de cloruro alumínico hexahidratado para aplicar por las noches, con la piel limpia y seca. Una vez aplicado se cubre con una fina película de polietileno (plástico) y se retira por la mañana, a las 7 u 8 horas, limpiando la zona. Se puede tratar con una aplicación cada 2 ó 3 días o bien durante siete noches seguidas y a los 7-21 días, una vez que reaparezca la sudoración, repetir la pauta. Uno de los mayores inconvenientes de utilizar sales metálicas es su corta duración de acción. Siendo su principal efecto secundario es la irritación de la piel. En este caso se puede utilizar bicarbonato sódico para neutralizar el efecto del ácido clorhídrico y una pomada con esteroides tópicos para reducir la irritación. Si el cloruro alumínico con oclusión causa irritación, se debe emplear sin ella. Esta solución no debe aplicarse sobre piel inflamada, rota, húmeda o recientemente afeitada. Este preparado es inflamable y corrosivo debemos tener la precaución de no tocar con él joyas, ropas ni lacados. Se ha observado que con el tiempo se atrofian las glándulas y la frecuencia de las aplicaciones se hace menor. Otras opciones son las soluciones astringentes: una solución de metenamina en agua también puede ser eficaz.
  • Medicinas: Ciertas medicinas pueden prevenir la estimulación de las glándulas sudoríparas. Estas se recetan para ciertos tipos de hiperhidrosis como la sudoración excesiva en el rostro. Las medicinas tienen efectos secundarios y no son adecuadas para todas las personas por lo que es preferible que sea su médico quien se las indique.
  • Iontoforesis: Aplica una pequeña cantidad de electricidad para cerrar las glándulas sudoríparas. Es efectivo para la sudoración de las manos y de los pies, estos se meten en agua y luego se pasa una corriente eléctrica suave a través de esta. La electricidad se incrementa gradualmente hasta que el paciente sienta una ligera sensación de hormigueo. La terapia dura aproximadamente de 10 a 20 minutos y son necesarias varias sesiones. Aunque los efectos secundarios son poco frecuentes, incluyen agrietamiento de la piel y ampollas. 
  • La toxina botulínica tipo A (Botox) se usa para el tratamiento de la sudoración intensa en las axilas. La toxina botulínica se inyecta en la axila para bloquear temporalmente los nervios que estimulan la sudoración. Los efectos secundarios incluyen dolor en el lugar de la inyección y síntomas parecidos a la gripe. El Botox utilizado para el sudor en las palmas de las manos puede causar debilidad leve pero temporal y dolor intenso.
  • Tratamiento quirúrgico: se debe utilizar en casos extremos y siempre que las medidas conservadoras hayan fracasado previamente. Además de los riesgos de la cirugía, la complicación más frecuente es la sudoración compensatoria (sudor excesivo en otras partes del cuerpo; suele localizarse en la región dorsal baja, glúteos, ingle y muslos). Como es lógico su indicación depende del control por su dermatologo y cirujano torácico (Simpatectomía torácica endoscópica: Cirugía de axila: Ssimpaticolisis percutánea por radiofrecuencia;...).

Mas información en
:

sábado, 15 de julio de 2017

Síndrome Piramidal; piriforme -lumbalgia/ciatica-


El síndrome del piramidal es una entidad poco conocida, pero representa una causa significativa y tratable de dolor lumbar, que es más frecuente en la tercera y cuarta décadas de la vida y en mujeres. Se debe a una compresión del nervio ciático debido a la contractura del piramidal, que puede producirse entre este y el reborde del agujero ciático mayor o por el atrapamiento nervioso dentro del propio músculo. En la mayoría de los pacientes (hasta un 50%) existe un antecedente traumático o contusión directa sobre el glúteo. Este síndrome cursa con dolor intenso y fluctuante en tercio inferior de nalga, que puede irradiarse a extremidad inferior, y en ocasiones se acompaña de otros síntomas sensitivos y/o motores. 
Síndrome del músculo piramidal
El músculo piramidal o piriforme se encuentra en la región glúteo, no se puede palpar a nivel superficial ya que esta cubierto por el gran músculo glúteo mayor, esta relacionado con la articulación de la cadera (coxo-femoral) ya que por un lado esta relacionado con el hueso sacro y por otro lado con el trocánter mayor del fémur.
El Síndrome Piramidal (SP) es un diagnóstico fundamentalmente clínico, por lo que una adecuada anamnesis y exploración física serán primordiales para llegar a un adecuado diagnóstico. El perfil típico de paciente con SP es una mujer de 30-40 años, con dolor intenso y fluctuante en tercio inferior de nalga, que puede irradiarse a extremidad inferior simulando una ciatalgia por radiculopatía lumbar. Puede acompañarse de síntomas sensitivos o motores, como parestesias o dificultad para la marcha. Algo muy característico es la variación a lo largo del día de la intensidad del dolor, con periodos libres de síntomas.
Más información en:
  1. Manual MSD: Síndrome Piriforme.
  2. FamilyDoctor: Síndrome Piriforme.
  3. MEdlinePlus: Síndrome Piriforme.
Abordaje terapéutico
El tratamiento más efectivo en la mayoría de los casos es el conservador. Casi un 79% de los pacientes con Síndrome del músculo Piramidal o Piriforme (MP) reducen sus síntomas con Antiinflamatorios No Esteroideos (AINE), relajantes musculares, hielo y reposo. También suele incluirse tratamiento fisioterapéutico con estiramientos de los músculos abductores y aductores de la cadera. En aquellos pacientes resistentes al tratamiento conservador se pueden ensayar tratamiento local con infiltraciones. Y como última opción de tratamiento estaría la descompresión quirúrgica del nervio ciático.
Tratamiento fisioterapéutico 
Como siempre recomendamos este ha de ser siempre supervisado por tu fisioterapeuta para adecuarlo a tus necesidades, los videotutoriales que aqui se presentan no sustituyen la necesidad de una consulta especializada.  El tratamiento fisioterapéutico debe ser complementario al farmacológico Antiinflamatorios + Frio local + Relajantes musculares.  Este consistirá en una serie de ejercicios y técnicas de estiramiento del MP. Es importante que el paciente comprenda este tipo de ejercicios y que los realice, en un primer momento, en presencia de un entrenador o fisioterapeuta que corrija posibles errores, para que luego pueda realizarlos correctamente en su domicilio. Deben repetirse varias veces al día y solo durante unos minutos. Debido a que el MP se encuentra debajo del músculo glúteo mayor, el calor previos a estos ejercicios suelen favorecer el pronóstico. Se pueden realizar en decúbito supino o en bipedestación, y consisten principalmente en la flexión de la cadera y rodilla, aducción de la cadera y rotación interna del muslo. Se deben acompañar de ejercicios de estiramiento de los músculos flexores de la cadera y de la cara posterior del muslo. Es posible encontrar protocolos de rehabilitación y de ejercicios de estiramiento online que pueden proporcionarse a pacientes afectados por este síndrome (Cómo aliviar el síndrome del piramidal o pseudocática con 4 estiramientos: ver videotutorial en Fisioterapia para Ti. El estiramiento de este músculo es uno de los más recomendados para prevenir y solucionar problemas de espalda, más concretamente problemas en la columna lumbar, también puede estar indicado en diferentes síndromes dolorosos como el Síndrome del piramidal, falsa ciáticas o citalgias y otros problemas relacionados con la columna lumbar.
Ejercicios de Estiramiento del Piramidal:
Ver vídeos tutoriales:  

Automasaje de glúteos y piramidal
Un complemento perfecto antes de los estiramientos es un automasaje sobre el músculo piramidal y la zona de los glúteos. Ayuda a preparar la musculatura para los estiramientos a la vez que reduce la tensión, el dolor y previene contracturas. Para realizarlo sigue estás indicaciones:
  • Es importante que adaptes la intensidad del masaje al estado de tu piramidal. Puedes aumentarla utilizando una pelota más dura o haciendo el ejercicio sobre una superficie más rígida. Si necesitas reducirla hazlo con una pelota más blanda o en una superficie más acolchada
  • Te recomendamos empezar simplemente buscando un punto de tensión y dejando la pelota fija para que puedas calibrar la intensidad y profundidad de masaje que necesitas. Ayúdate de la respiración para relajar y ablandar la musculatura. Cuando expires deja que tu pelvis vaya cediendo y la pelota se hunda lentamente en el glúteo. 

sábado, 24 de junio de 2017

Cefalea tensional


Cefalea tensional: Hay varios tipos de dolor de cabeza. El más frecuente se llama «cefalea tensional». Es un dolor difícil de explicar, como una opresión a ambos lados de la cabeza y a veces en la nuca y el cuello, parecido a tener una venda apretada alrededor de la cabeza. Suele empeorar a medida que transcurre el día. El comienzo del dolor es, generalmente, lento y gradual, y suele ser de intensidad ligera o mediana.
  • El dolor en otras zonas de la cabeza y del cuello puede desencadenar estas cefaleas. 
  • El dolor de cabeza puede ocurrir solo algunos días o muchos días al mes.
  • Los analgésicos pueden ayudar, así como la relajación y una control adecuado del estrés.

Muchas personas padecen, en algún momento, cefaleas de tipo tensional. La causa de las cefaleas tensionales no se conoce bien, pero podría tener relación con un umbral del dolor más bajo de lo normal. Aunque es posible que guarde relación con el estrés, esta relación no se ha explicado con claridad y tampoco sirve para explicar los síntomas por completo. Otros problemas pueden contribuir o desencadenar las cefaleas. Por ejemplo, los trastornos del sueño, un problema en la articulación de la mandíbula (trastorno de la articulación temporomandibular), el dolor cervical y la vista cansada desencadenan a veces una cefalea de tipo tensional.
Acostumbra a asociarse al cansancio, a la falta de sueño, a situaciones de ansiedad o estrés y al exceso de trabajo. Para diagnosticar este tipo de dolor de cabeza, no es necesario hacer análisis, ni radiografías.
¿Qué puede hacer? Procure evitar aquellas situaciones que le pueden producir este tipo de dolor de cabeza. Las siguientes cosas pueden ayudarle:
  • Póngase algo fresco en la frente o la nuca.
  • Dése un baño caliente.
  • Descanse y duerma lo suficiente.
  • Tómese con calma las situaciones estresantes.
  • Acostúmbrese a hacer ejercicio (andar, nadar, ir en bicicleta): de 30 a 40 minutos, de 4 a 6 veces por semana.

Si no mejora, puede tomar medicamentos calmantes como ácido acetilsalicílico (500 mg), paracetamol (500 mg) o ibuprofeno (400 mg). Si el dolor no mejora, puede repetir estas dosis cada 6 u 8 horas. Al elegir uno de estos remedios piense bien si puede tomarlos: léase los prospectos y tenga en cuenta sus alergias, los efectos secundarios y si puede tomarlos junto con otros medicamentos que esté utilizando.
No abuse de la medicación: tomar varias dosis de calmantes diariamente y de forma continuada favorece que persista el dolor de cabeza

¿Cuándo consultar a su médico de familia?
  • Cuando su dolor de cabeza no mejore a pesar de evitar las causas que se lo producen. 
  • Si necesita tomar los medicamentos con más frecuencia. 
  • Si observa un aumento progresivo en la intensidad del dolor, o si éste se inicia con cambios de postura o ejercicio físico.
Más información en la red:

jueves, 1 de junio de 2017

Migraña, Jaqueca


Migraña y Jaqueca son dos términos sinónimos para designar el mismo problema, cuyo cuadro clínico se caracteriza por episodios, más o menos frecuentes, de dolor de cabeza (generalmente de un solo lado). El dolor suele ser pulsátil (como un latido), que duran entre 4 y 72 horas y que, en general, es de intensidad fuerte o muy fuerte, puede producir náuseas y vómitos, y es repetitivo. La luz y los ruidos suelen empeorarla.
Pueden desencadenarla cosas tan corrientes como los cambios en el horario de dormir, la falta o el exceso de sueño, el cansancio, la menstruación, los cambios atmosféricos, la ansiedad o el estrés, determinados alimentos (quesos fermentados, yogur, fiambres, salchichas, chocolate o platos muy condimentados), bebidas alcohólicas (vino) o medicamentos (anticonceptivos).
En algunas personas, antes del dolor, aparecen síntomas, llamados aura, que avisan de que llega el dolor de cabeza: 
  • Manchas negras, líneas en zigzag o luces que parpadean en los ojos.
  • Pérdida de visión de un ojo.
  • Hormigueos.
  • Debilidad en algún brazo.
No se conoce bien cuál es la causa de la migraña, aunque muchas veces puede ser hereditaria. Afecta más a mujeres y a gente joven. Los niños también pueden padecerla.
El inicio de la migraña suele ser antes de los 30 años y supone que has de tener que vivir con ella durante gran parte de tu vida. Esto indica que, en la actualidad, no hay tratamiento para curar dicha dolencia, aunque sí se dispone de un conjunto de fármacos que pueden controlarla satisfactoriamente y que resuelven las crisis de dolor.
Para diagnosticar este tipo de dolor de cabeza, no es necesario hacer análisis ni radiografías.
Información relevante en la migraña
  1. La migraña es una condición crónica, incurable.
  2. Los episodios de dolor de la migraña son todos ellos controlables con tratamiento específico, si se sigue un patrón de administración correcto.
  3. Esta enfermedad suele remitir (y no se presentan episodios ulteriores o muy raramente) en la post-menopausia o a partir de los 45-50 años.
  4. Es fundamental identificar que alimentos o situaciones actúan como desencadenantes o agravantes en cada persona para poder evitarlos.
  5. No hay datos suficientes para hacer recomendaciones dietéticas específicas y sólo son de aplicación aquellas restricciones alimenticias que el enfermo estime oportunas.
  6. Hay que evitar cambios en el patrón de sueño.
  7. Es conveniente seguir un ritmo de vida ordenado y relajado.
  8. Es indicación para consultar con el médico cualquier variación en la presentación de los episodios o cambios en el tipo de dolor.
¿Qué puede hacer? Para prevenirlo, procure detectar si alguna de las causas mencionadas anteriormente puede producirle migraña, y trate de evitarlas. 
  • Debe identificar qué alimentos o situaciones actúan como desencadenantes o agravantes para poder evitarlos. 
  • Duerma con un horario regular. Evitando cambios en el patrón de sueño.
  • Acostúmbrese a hacer ejercicio: de 30 a 40 minutos, de 4 a 6 veces por semana (andar, nadar, ir en bicicleta).
  • Intente disminuir su estrés diario. Siguiendo un ritmo de vida metódico y relajado.
  • Consultando a su médico de familia ante variacións en la presentación de los episodios, aumento de la frecuencia e intensidad así como ante falta de respuesta a los tratamientos indicados. 
Cuando tenga la crisis de migraña, tome los medicamentos tal como su médico le haya indicado. Hágalo en cuanto note que le empieza el dolor de cabeza. También puede ayudarle descansar en una habitación tranquila, sin luz. No abuse de los medicamentos: podrían producirle aún más migraña o dolor de cabeza diario.
¿Cuándo consultar a su médico de familia?  
  • Cuando los medicamentos que tome no sean eficaces o tenga que usarlos muy a menudo, o si cambian las características del dolor.
  • Si el dolor de cabeza se acompaña de fiebre.
  • Después de una crisis de dolor que ha precisado atención urgente.
¿Cual es su tratamiento? Como se indicaba anteriormente, la migraña no tiene cura. Pero sí hay tratamiento para los episodios de dolor que la caracterizan y que podemos dividir en: A) Tratamiento sintomático; B) Tratamiento preventivo:
Seguir uno u otro tratamiento, o ambos, requiere de la consideración de muy diversas circunstancias y la decisión debe ser el resultado de un acuerdo entre el enfermo y el médico, tras analizar las características específicas de cada paciente.
En este sentido, resulta de utilidad informar al médico de una serie de aspectos de los episodios de dolor y su frecuencia, para un correcto tratamiento. Así, se debe recoger la siguiente información (para proporcionarle al médico) sobre los episodios de dolor: 
  • Frecuencia o número de episodios en el último mes. Intensidad del dolor e invalidez que genera cada episodio.
  • Hora de inicio de cada episodio.
  • Duración de cada episodio.
  • Síntomas o forma de presentación, en cada caso.
  • Fármacos (y dosis) que se han tomado para el control del dolor.
  • Resultado del tratamiento aplicado.
Tratamiento del episodio de dolor (o tratamiento sintomático)
Para este supuesto se dispone de los siguientes recursos farmacológicos que han de ser supervisado en su dosis pauta y duración por su médico de familia; TRATAMEINTO ESCALONADO:
  1. Analgésicos simples o calmantes (tipo acetilsalicílico o paracetamol). Se usan mucho, pese a ser poco eficaces para el control de los episodios de dolor. No es conveniente recurrir a este tipo de fármacos, en este caso, ya que aparte de la baja eficacia, resultan favorecedores de la conversión del episodio de migraña en otro tipo de dolor de cabeza (frecuentemente la denominada cefalea crónica diaria).
  2. Antiinflamatorios (tipo diclofenaco o naproxeno). Son útiles en los episodios de dolor no muy intenso. Pueden producir efectos secundarios molestos (sobre todo el área gastro-intestinal).
  3. Triptanes (tipo sumatriptan). Son los fármacos específicos para tratar los episodios de dolor de la migraña. Constituyen actualmente el tratamiento de elección para los episodios de dolor intenso o muy intenso.
Tratamiento de prevención de los episodios de dolor (tratamiento preventivo)
Se recomienda que cuando los episodios de dolor se repiten en número de 3 o más al mes, al tratamiento de control del dolor se le debe añadir una medicación de carácter preventivo que reduzca la frecuencia e intensidad de aparición de tales episodios.
Suelen ser eficaces en el control de la migraña. A modo de referencia, se considera que hacen una buena función cuando la frecuencia de episodios de dolor se ve disminuida más de un 50%.
Este tipo de medicación sólo debe usarse bajo indicación y control estricto por parte del médico.
Los fármacos preventivos deben usarse diariamente, en general en una toma única, tanto que exista cefalea como que no. Esta medicación no basa su eficacia en el mecanismo analgésico, por lo que sólo la administración continua demuestra tener eficacia en el control de la jaqueca. Simultáneamente, cuando aparece un episodio de dolor durante la toma del tratamiento preventivo, debe tomarse el tratamiento sintomático indicado por su médico.
Hay que tener en cuenta, sea cual sea el fármaco elegido, que su efecto no suele aparecer hasta que cumplir 3 semanas de tratamiento, por lo que no debe descartarse un fármaco por ineficaz hasta que se ha seguido durante un tiempo mínimo de un mes.
El hecho de que un fármaco no resulte eficaz, en dicho supuesto, no implica fracaso y cabe probar con otro distinto, de otro grupo farmacológico.
Por lo general, el tratamiento preventivo, se aplicará en ciclos, que se consideran (por término medio) de 3 meses, es decir, no se debe adoptar como un tratamiento crónico de uso a lo largo de la vida.
Más información en la red: